Arceau Duc Attelé 

La alta relojería y los emblemas ecuestres convergen en el reloj Arceau Duc Attelé. Una inédita composición limitada y numerada con un tourbillon central de tres ejes y repetición de minutos con timbre diapasón.

La reunión de estas dos complicaciones mayores, ligadas a un movimiento de alta frecuencia, se hace patente en el corazón de este reloj con caja de de 43 mm, de titanio o de oro rosa, donde cada detalle técnico y estilístico denota un gran rigor y deja espacio para la sorpresa.

Tourbillon triaxial 

En la esfera, una bóveda de zafiro protege el tourbillon triaxial y su triple jaula de titanio pulido espejo, a la que se ha dado forma de H doble entrelazada, símbolo del matrimonio entre Émile Hermès y Julie Hollande en el año 1900. 
El tourbillon cuenta con tres jaulas, ejes y velocidades de rotación diferenciadas (una vuelta cada 300, 60 y 25 segundos), y se mueve rodeado por una vuelta de horas abombada y descentrada. 
Horas y minutos se presentan con cifras árabes inclinadas, como un caballo al galope. Las agujas se han dispuesto en garra en la circunferencia externa de la vuelta de horas. Su color azul hace juego con el indicador de reserva de marcha de 48 horas, situado en la parte inferior de la esfera.

Repetición de minutos

La decoración con guilloché estriado del modelo en titanio evoca la propagación de las ondas sonoras y realza los martillos de la repetición de minutos, con forma de perfil de caballo. Estos martillos dan las horas, los cuartos y los minutos haciendo resonar los alargados brazos en forma de U del largo timbre diapasónde acero templado, cuya tonalidad recuerda el toque de campanas de las catedrales.

Mecanismo de inspiración ecuestre

El reloj Arceau Duc Attelé palpita con precisión gracias al movimiento de manufactura H1926 de cuerda manual, equipado con un volante de alta frecuencia (5 Hz). El fondo de zafiro invita a admirar la singular decoración.
La forma de los engranajes se inspira en las ruedas de un carruaje que en francés recibe el nombre de «duc attelé». Se rinde así  homenaje a la imagen que acompaña el nombre de Hermès, procedente de un dibujo de Alfred de Dreux que Émile Hermès adquirió en 1920.

El tratamiento PVD antracita de la platina y los puentes del calibre H1926 realza los tonos claros del mecanismo de sonería, del rastrillo en forma de crin en la cabeza de un caballo y de los engranajes dentados, inspirados en la calesa de Hermès. El puente de sonería, calado y tallado en el zafiro, refuerza la sonoridad de la repetición de minutos al tiempo que muestra los acabados manuales del movimiento.
El reloj se viste con una correa de aligátor mate antracita o mate azul abisal confeccionada en los talleres de la casa.