Pegaso entra en escena

El 24, Faubourg se adormece y deja que sus escaparates descansen al abrigo de los copos de nieve que caen en el exterior. Sin embargo, tras la escarcha, se iluminan y revelan sus misterios a los transeúntes. Pegaso golpea el suelo con su pezuña de piel, resuella y empieza a galopar. El espectáculo puede comenzar.

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Los tesoros de Faubourg

De los pequeños placeres surgen las grandes historias.