El Haut à courroies

El Haut à courroies

  • El mayor de la familia

    El Haut à courroies es el primogénito de la maison. Nació a principios del siglo XX antes de que apareciese el automóvil y viajar se pusiese de moda. Hermès creó este bolso ingenioso y funcional para albergar y transportar las sillas y botas de equitación. Su diseño facilitó la vida de los jinetes y, ya por aquel entonces, les otorgó un aspecto elegante. Gracias al canto, la solapa se pegaba a la parte trasera del bolso; el compartimento principal se abría completamente y permitía un fácil acceso al interior. Mediante este truco de prestidigitación, las correas «arrastraban» al interior del bolso los dos faldones de la silla y los mantenían en su lugar.
  • De jinete a trotamundos

    Tras la llegada del automóvil, el Haut à courroies se alejó del universo ecuestre y se convirtió en el bolso de viaje perfecto para los aventureros. Como anécdota interesante, cabe destacar que este embajador de la historia guarnicionera y nómada de la maison no fue bautizado. Debe su nombre en francés a su corte alto (haut) provisto de correas (à courroies) que rinde homenaje al mundo de la caballería.
  • La esencia del savoir-faire en guarnicionería y marroquinería

    En la actualidad, el Haut à courroies conserva su función de bolso viaje; el paso del tiempo solo ha servido para reafirmar su asombroso carácter y la belleza de sus líneas depuradas. Su diseño trapezoidal le aporta volumen y representa un desafío geométrico vanguardista. Las correas abrazan el coloso y las asas cortas garantizan el agarre perfecto sobre una solapa con canto bruñido. La luz se refleja sobre el latón del cierre giratorio y del candado, dos iconos de la marroquinería Hermès que destacan junto al emblemático pespunte guarnicionero. El detalle del llavero completa el conjunto extravagante de un bolso que se alza sobre unos clavos. Desde su creación, el Haut à courroies encarna el savoir-faire ejemplar en guarnicionería y marroquinería de Hermès.
  • La grandeza del viaje

    ¿Le apetece el modelo en tamaño 40, a caballo entre el bolso de mano y el de viaje? ¿O prefiere decantarse por el compañero de aventuras perfecto en tamaño 50?
    Gracias a su diseño fuerte y robusto, el Haut à courroies resulta la elección magistral para cualquier periplo.
  • Un inmenso terreno de juego creativo

    El gran tamaño del Haut à courroies representa un fabuloso lienzo en blanco para los talleres Hermès.
    ¿Le gusta el modelo flag de tintes novelescos que simboliza las travesías trasatlánticas con un diseño en tela y piel con galón central en color? ¿O sueña con una versión suave que apueste por la delicadeza del fieltro en un mundo gobernado por la lana virgen? Asimismo, también podrá encontrarlo disponible en tela campestre y en un modelo ruso confeccionado en piel Volynka.
    Se ha empleado toda la superficie para plasmar un paisaje californiano con una carretera interminable que atraviesa el perímetro y crea un recorrido de 360°. Esta proeza técnica incorpora 47 piezas de piel en 11 colores pegadas y pespunteadas.
    Un viaje creativo que nos traslada hasta las fronteras del cosmos a través de la pintura aplicada a mano de forma aleatoria sobre la piel. La odisea del Haut à courroies no ha hecho más que comenzar.