Manta en yak del Tíbet hilado y tejido a mano
- 100 % yak del Tíbet
- Acabado puntada de pestaña
La manta se sumerge primero en un baño de color y, a continuación, cada extremo se sumerge en un color diferente, para que los pigmentos la impregnen progresivamente
La insignia se crea fijando a la manta una H en madera esculpida a mano, antes de sumergirla en los baños de tinte para evitar que los pigmentos impregnen el material en este punto concreto
Fabricado en Nepal
Dimensiones: 140 x 175 cm
La pequeña historia
Todo comienza con una inmensa nube de lana de yak procedente de Mongolia. Bajo un pelaje espeso y adusto, el yak posee una capa de lana, el khullu, que pierde en primavera. Dicha lana se engancha en los arbustos de las mesetas tibetanas, donde se recoge a mano. Dada su nobleza y singularidad, esta lana excepcional se ha reservado durante siglos exclusivamente a los emperadores de la Ciudad Prohibida. En Nepal, entre manos expertas, se convertirá en una manta de una suavidad mullida y generosa, con colores únicos. Todas las etapas de esta metamorfosis, del tejido en madeja al sobrehilado, también llamado punto a caballo, son manuales. Hilada, tejida en telares tradicionales de lanzadera, la tela se sumerge en tantos baños de tinte como necesite el motivo. Los colores eclosionan en un halo sutil, se me mezclan y entrecruzan, creando tonos inéditos. Por último, cada pieza se estampa con una H mediante el teñido por reserva.