Una pausa de seda
La bufanda se enrolla, se extiende y se adapta al ritmo del día. Un paso atrás y el estilo se impone. Dos pasos adelante y la postura se desboca.
La bufanda se enrolla, se extiende y se adapta al ritmo del día. Un paso atrás y el estilo se impone. Dos pasos adelante y la postura se desboca.