LA CREACIÓN
Concebido por el perfumista Gilles Romey en 1998, Rocabar se inspira en el mundo ecuestre. Su nombre —contracción del inglés «rug», manta, y del francés «à barres», a rayas— se refiere a la tradicional manta para caballo de lana color azafrán con rayas rojas y azules, fabricada en los talleres de Hermès.
LAS NOTAS OLFATIVAS
El Eau de toilette masculino Rocabar, amaderado y ambarino, combina las notas cálidas del cedro con la vivacidad del ciprés y el envolvente bálsamo de benjuí.
EL OBJETO
Inspirado en los faros de los coches antiguos, el frasco se cierra con un tapón negro que recuerda al casco de los jinetes. La etiqueta del dorso, ilustrada con un dibujo de Philippe Dumas, es un signo de pertenencia a la colección de los Perfumes-Fundadores.
LA COLECCIÓN DE LOS PERFUMES-FUNDADORES
La colección de los Perfumes-Fundadores se inspira en el patrimonio de la Maison. Cada creación concentra el imaginario de Hermès en un nombre, una fragancia, un color. A lo largo de los años, Hermès ha escrito las páginas de una perfumería atrevida, fruto de su colaboración con perfumistas excepcionales.
Emoción olfativa: Especiado, Seco
Principales materias primas: Cedro, ciprés
Fabricado en Francia
Capacidad : 100 ml
La pequeña historia
Contracción de "rug" (manta en inglés) y de "à barres" (de barras en francés), esta novela masculina se inspira en la tradicional manta de caballo a rayas azules y rojas sobre fondo azafrán que se fabrica en los talleres de guarnicionería de Hermès. Rocabar, firmado por Gilles Romey en 1998, revela sus facetas más poderosas en tonalidades de madera, de bálsamo y de resinas, que en su estela subraya la firma potente del ciprés.
La colección de los Fundadores recuerda los primeros pasos de la casa Hermès en el mundo de la perfumería y pone de relieve su rico patrimonio, sus referencias y sus secretos. Perfumes atemporales y siempre actuales.