Mecánicas Misteriosas

En 2026, Hermès abre una nueva ventana al tiempo. La arquitectura del movimiento se releva como un decorado que se transforma perpetuamente y que la mirada se aventura a explorar entre juegos de luces y sobras, entre transparencia y profundidad. 

A través de estos intersticios, se observa cómo cada engranaje desempeña su cometido como parte de una puesta en escena en miniatura en la que la funcionalidad dialoga con la estética. El arte del esqueletizado se convierte en un lenguaje en toda regla, capaz de modelar la silueta del Hermès H08, adquirir una nueva inflexión estética en el Arceau Samarcande y erigirse como protagonista absoluto de la colección Slim d’Hermès. En este paréntesis teatral, Hermès transforma el instante en espectáculo y desvela todos sus misterios. 

Hermès H08 squelette

El reloj Hermès H08 prosigue su escritura con una forma entre redonda y cuadrada. Alberga un mecanismo que deja entrever lo invisible. 
Custodiada en una caja de 39 mm de titanio satinado, la mecánica se presenta ligera y arquitectónica. Las líneas de fuga y los engranajes guían a la mirada hacia el corazón del nuevo calibre esqueletizado de titanio H1978S de manufactura Hermès. Los componentes se acoplan y superponen, e invitan a viajar por las estructuras del tiempo.

 

Descubra la colección Hermès H08

 

El reloj Hermès H08 Squelette consta de una correa de caucho estructurado con efecto «tejido» que combina con la paleta de colores de cada uno de los dos modelos. En la versión azul, los índices también azules con Super-LumiNova® acentúan el juego de contrastes e intensifican el carácter gráfico del modelo.

Arceau Samarcande

El caballo, que evoca los orígenes de la maison Hermès, el caballo impregna el reloj Arceau Samarcande. Ahora convertida en atemporal, la audaz línea Arceau, creada en 1978 por Henri d’Origny, conjuga savoir-faire y espíritu ecuestre, y se distingue por su caja redonda con fijaciones asimétricas que recuerdan a unos estribos. En esta ocasión, la hora resuena tras una esfera confeccionada por maestros vidrieros de la cristalería Saint-Louis y adornada con una cabeza de caballo calada. 

La abertura permite admirar el nuevo movimiento mecánico esqueletizado de cuerda automática H1927, dotado de un calibre hecho a medida, diseñado y producido exclusivamente por Hermès.
Albergado en una caja de 38 mm de diámetro de oro blanco u oro rosa, este nuevo movimiento da vida al timbre de la repetición de minutos.
Bajo la mirada estrellada del caballo, el reloj traza una senda entre dos mundos, donde el interior y el exterior se entremezclan. 
Al contemplar a través del fondo de cristal de zafiro los detalles del movimiento, los martillos de la repetición de minutos o el microrrotor finamente decorado con el motivo del Duc attelé, este juego de escondite despierta la imaginación. Esta creación de alta relojería se completa con correas de distintos tonos que combinan con el color del reloj.

 

Descubra la colección Arceau