Villaines-les-Rochers, (Francia)
La mimbrera, un sauce de follaje ligero, es el hilo con el que hacen encaje los mimbreros: la delicadeza y la resistencia de sus ramas son perfectas para los trenzados más finos. El arte del mimbre, que apareció en el siglo VII en Villaines-les-Rochers, antiguo pueblo troglodita de la región de Touraine (Francia), se perpetúa gracias a los cincuenta cultivadores de mimbre y mimbreros que reúne la cooperativa de cestería local. Hermès, socio desde hace más de cuarenta años de esta estructura fundada en 1849, ha reforzado su compromiso a lo largo del tiempo, aportando un espíritu creativo constantemente renovado: aunque la colaboración empezó con objetos para el hogar, ahora abarca también bolsos y accesorios. La unión del mimbre con el cuero, fuente de creación e innovación para la maison, ha dado una nueva perspectiva y ha impulsado estas actividades arraigadas en la región de Touraine. Una manera de valorizar estos savoir-faire excepcionales para que susciten interés y se transmitan nuevamente.