Momentos preciados

Hermès da rienda suelta a la imaginación en torno a la pieza central, en una danza de gemas llena de movimiento y ligereza. Libre y suspendida, crea su propia gravedad, adopta todas las formas y se llena de colores, como una invitación para celebrar los momentos más preciados, ya sean cotidianos o extraordinarios.

Un emblema reinventado

Formas y Alcances Audaces

Sobre una o dos sortijas asimétricas, los anillos Petit Jeté y Grand Jeté se mezclan y superponen al gusto, para lucirlos con sutileza o con más presencia. Composiciones rítmicas, alegres y coloridas en la danza de los anillos y las gemas.

Matices del tiempo

Seleccionadas por sus colores y su sensibilidad, las piedras —diamantes excepcionales y gemas finas, como crisoberilos, tanzanitas, turmalinas rosas y verdes, granates espesartinas y topacios amarillo-anaranjados— encarnan la emoción y el asombro con sus volúmenes y colores singulares.

Deje brillar sus colores

Percepción de la sutileza

El crisoberilo sorprende por la singularidad de su color: amarillo con matices verdes, sutil e intenso a la vez. Como un eco, los tonos suaves y orgánicos de la turmalina verde, seleccionada por Pierre Hardy, revelan contrastes inesperados. La turmalina, parte esencial del universo cromático de Hermès, adopta múltiples variaciones en las colecciones.

Gemas y maravillas

Seleccionada por la sutileza de sus matices, la turmalina rosa se deja descubrir con los reflejos de la luz. Sus incrustaciones naturales la convierten en una piedra sutil y delicada. La tanzanita, tallada en cojín para realzar su brillo y color, despliega intensas tonalidades azules y violetas que le confieren una fuerte personalidad.

Resplandor lleno de fulgor

El topacio y el granate espesartina, seleccionados por su belleza sutil y sus cualidades singulares, ofrecen una gama luminosa que va desde el amarillo al naranja.