La belleza del abismo
Corales vibrantes, algas frescas, el resplandor del sol. La mesa recrea un jardín marino que resurge a la luz.
Abismos y delicias
¡La delicadeza está servida! El mar es el invitado de honor. En el menú: una flora marina en porcelana, cuyos diseños de colores se ven realzados por los rayos de oro.