Global Compact, código ético internacional | Hermès

EL PLANETA

Global Compact, código ético internacional

Respeto de los derechos humanos, de las normas internacionales del trabajo, del medioambiente y lucha contra la corrupción. Las responsabilidades de los participantes en el Global Compact derivan de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de la OIT relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, la Declaración de Río sobre el Medioambiente y el Desarrollo, así como de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.
 
En una economía global, ¿cómo debe comportarse una empresa ciudadana del mundo para participar en el desarrollo sostenible del planeta? Esta pregunta presidió el lanzamiento de la iniciativa internacional Global Compact de las Naciones Unidas por parte de Kofi Annan en 2000. Para inscribirse en este marco universal, no basta con marcar las casillas de los diez principios básicos que se han de respetar en materia de derechos humanos, normas internacionales del trabajo, medioambiente y lucha contra la corrupción. Este compromiso voluntario requiere además una perspectiva de progreso. Una vez al año, en un informe denominado Comunicación sobre el Progreso (CoP), los participantes en el Global Compact han de detallar la forma en la que aplican todos estos valores de cara a las personas y al planeta y en todos aquellos lugares en los que ejercen su actividad.
Códigos éticos, códigos de buena conducta en los negocios, organización del diálogo social, política de recursos humanos, comités de seguimiento interno, auditorías, etc. Hermès evalúa sus buenas prácticas mediante el examen de 21 criterios, un nivel de información denominado «GC-Advanced».
Para las Naciones Unidas, la integración de los diez principios del Global Compact en las estrategias, políticas y procedimientos de las empresas es necesariamente beneficiosa para las mismas. Porque estas medidas también crean las condiciones necesarias para su propio desarrollo sostenible y el del planeta.


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Nuestra huella en…

  • Hermès emplea a 13 500 hombres y mujeres, de los cuales 4500 son artesanos, el oficio con mayor representación en la maison. Este país de lo manual se transforma y contrata constantemente. Formar, transmitir, desarrollar, garantizar el bienestar, la salud y la solidaridad... Nuestra ambición es acompañar a cada persona en su realización personal. 
  • Hermès pone todo su empeño en sublimar, a través de una veintena de oficios, los materiales más hermosos que nos ofrece la naturaleza. Los gestos de nuestros artesanos respetan los cueros, la seda, las telas, la madera, el cristal y los metales preciosos. Preservar, optimizar, revalorizar, trazar... Nuestro deber es hacer un uso perenne de estos recursos.
  • Hermès posee 41 manufacturas en Francia, de las 52 con las que cuenta, y tiene más de 300 tiendas en todo el mundo. La proximidad con los proveedores, los socios y los distintos territorios se cultiva sobre el terreno. Fertilizar, establecer redes, renovar, comprometerse… Nuestro papel como empresa ciudadana es crear vínculos duraderos.