Petit H l Hermès

Petit h, una creación inversa

En los talleres de petit h, las cosas se hacen al revés o, mejor dicho, de forma transversal. La materia existente es la que da origen al objeto y le insufla vida. Artesanos, artistas y diseñadores trabajan mano a mano y combinan las maestrías de la maison. Su desafío: arrojar una nueva mirada sobre la materia, reinventar e innovar para crear nuevos objetos de ensueño y de uso.

Cuando los objetos hablan de sus creadores 

  • ¡Con mucho salero!

    «Nací de la imaginación de un estudiante de la ECAL, la Escuela Cantonal de Arte de Lausana. Mi creador propició el encuentro de un botón de chaqueta con un frasco de cristal. Fijó el conjunto sobre una base de cuero mediante un fragmento de corcho: se dieron todas las condiciones para que me convirtiera en un salero fluido y presumido. Bastó con que una mente astuta se uniera a unas manos hábiles para que yo naciera, único en mi género».

  • La pequeña música de los sueños

    «En el taller petit h, todos los objetos tienen su propia música. Yo también tengo la mía. Nací de la ingeniosa hibridación entre una caja de música redonda, un minucioso forrado de cuero adornado con un cordón de seda y una llave de los sueños. Puede tomar la forma de una pluma de gallo, de un botón de trenca… Es como un sueño, ¿verdad?»

  • ¡Pfff! ¡Un potro puf!

    «La realización de animales gigantes, a tamaño real o sobredimensionados, se ha convertido en la especialidad de Marjolijn Mandersloot, mi creadora. Soy el benjamín de una familia compuesta, entre otros, por un elegante cervatillo, una exótica jirafa y unos osos panda. Mi piel está hecha de cueros mullidos y de microbolas que dotan a mi cuerpo de una gran movilidad».

  • El Terrazzo, el material de los tesoros

    «Mi historia empezó en la Antigüedad cuando fragmentos de mármol inutilizados procedentes de palacios o de estatuas se aglomeraban con cal para volver a crear un material noble y original, el Terrazzo. En un laboratorio del Véneto, los dos diseñadores que me crearon, Nicolas Daul y Julien Demanche, tuvieron la genial idea de utilizar este saber milenario y de añadirle el toque petit h. Estoy compuesto por retazos de la historia de Hermès: hebillas metálicas, candados o botones de nácar. Soy proteiforme y puedo convertirme en mesa de centro o en joyas…».

Fotografías: Alexandre Guirkinger

Objetos voladores, por Jérôme Gelès

Bienvenidos a la galaxia de los OVNI de Jérôme Gelès.
Hasta mediados de octubre, Sèvres será el escaparate de este artista plástico, que ocupa el espacio con objetos voladores fantasmagóricos y a la vez en sintonía con la realidad. Sus obras, hechas a partir de los restos de la sociedad de consumo —sistemas de ruedas, piezas de máquinas, sombrillas, televisores antiguos, cajas o cualquier otro tipo de envase— se hacen eco de las invenciones de Leonardo da Vinci y cuestionan nuestra relación con la modernidad, así como la reutilización de materiales.
El artista presentará varias creaciones diseñadas especialmente para la escenografía del petit h, como un objeto volador de 6 metros de envergadura con el que espera poder volar.
En el escaparate de esta temporada, los objetos móviles de Jérôme Gelès volarán acompañados del «Frisbee» de Adrien Rovero, la «Tetera voladora» de Gilles Jonemann y las plumas del «Juego brasileño» de Godefroy de Virieu.