Montbron de las zapatillas de Charente al bolso Hermès | Hermes

LAS COMUNIDADES

Montbron, de las zapatillas de Charente al bolso Hermès

El río Tardoire serpentea en medio de los prados donde pacen las vacas limusinas. En este decorado propio de una postal, Montbron iba cayendo en el olvido. La implantación de la marroquinería Hermès ha creado más de 250 empleos que han contribuido a devolver su dinamismo a esta comuna del departamento francés de Charente. Las familias vuelven a instalarse en la localidad, la escuela infantil ha abierto una nueva clase y la vida asociativa se reanuda. Un renacimiento.
«Montbron, en Charente, vivió dos décadas catastróficas. La tasa de paro había subido hasta el 15 % a finales de los años 1990. Los jóvenes se iban, las casas y las tiendas cerraban, el colegio perdía una clase cada cuatro años. La comuna se estaba convirtiendo en una ciudad-dormitorio dependiente de Angulema. Los 300 empleos creados desde la inauguración de la manufactura Hermès de La Tardoire compensan aquellos que se habían perdido. No todo se ha solucionado, pero se ha recuperado la esperanza».
Gwenhaël François, alcalde de Montbron

Montbron - Fábrica del Moulin Neuf (fábrica de fieltro para industria papelera Bricq et Cie)

© Archivos departamentales de Charente. Todos los derechos reservados. 11 Fi 223/28

Una historia ligada a la fabricación de zapatillas de Charente

Es la Francia rural actual. Aquella desertada por las actividades que durante tanto tiempo habían garantizado su prosperidad. Montbron andaba con dos pies, el del textil y el del fieltro, que se empleaban en la confección de pantuflas y para las necesidades de la industria papelera. En su apogeo, la fábrica Bricq empleaba a 400 personas, frente a las sesenta que emplea en la actualidad, convertidas a la elaboración de textiles de uso industrial. Un único fabricante de zapatillas de Charente ha sobrevivido, DM Production.


Más por descubrir

 

  • Empresas del Patrimonio Vivo acordes con su tiempo

    Dominan el cristal o la plata, doman el cuero, subliman las telas e imprimen la cerámica. Una docena de sociedades pertenecientes a Hermès gozan del título Empresas del Patrimonio Vivo. Una denominación que otorga distinción a empresas dotadas de técnicas de alta calidad, patentes y archivos de excepción, así como de un anclaje geográfico duradero. Este conjunto es, ante todo, un vivero de innovaciones.
     
  • Una seda de fibra generosa

    Un carré Hermès, es más que un pañuelo, sobre todo cuando se hace solidario. Con regularidad se proponen series limitadas que invitar a apoyar las acciones de asociaciones locales.En favor de la condición de las mujeres y los niños, de la salud, por la defensa del medioambiente, por la protección de las especies en peligro y hasta para dar apoyo al arte, el carré adopta mil y una formas.
     
  • Saint-Junien, el guante en la piel

    La competencia y la evolución del consumo han causado importantes daños al guante francés, nacido en la Edad Media en el corazón de las regiones ganaderas. La guantería casi centenaria de Saint-Junien, situada en la ribera del Vienne, es la que más tiempo lleva fabricando este accesorio. Adquirida por Hermès en 1998, vive en la actualidad una segunda juventud.
     
  • Colección «Empreintes sur le monde» (Huellas en el mundo)

    Bajo los 320 metros de hormigón de la Trellick Tower, florece la Goldfinger Factory. En este «West London» desfavorecido, los recursos del barrio se transforman en oro. Aquí los jóvenes se convierten en hábiles aprendices, con el apoyo de la Fondation d’entreprise Hermès. Madera y chapa recicladas se metamorfosean en muebles de diseño. Un proyecto social centrado en el estilo.