Cuerpos a la obra | Hermes

LOS HOMBRES Y MUJERES

Cuerpos a la obra

Se precisan entre quince y veinte horas de trabajo para un bolso, unas veinticinco para una silla de montar: los gestos necesarios para su fabricación son restrictivos. Ciertos reflejos sencillos ayudan a los artesanos a mantener su corazón y su cuerpo en el trabajo.
Ser humano es estar en movimiento, sobre todo cuando se es artesano. Esto queda claro al sumergirse en el taller: la mano y la parte superior del cuerpo están en acción desde el principio hasta el fin de la realización de un objeto. Colocando sensores a la altura del cuello, los hombros, los codos, las muñecas y la espalda se puede identificar y medir el papel que desempeña la repetición de ciertos gestos y posturas en la aparición de patologías relacionadas con las articulaciones. También permite elaborar la preparación mental y física que se hace necesaria. 
Se han creado unos talleres lúdicos de cuatro horas, bautizados «Un cuerpo para la vida», que se estructuran para formar sobre las distintas dolencias osteomusculares y para prevenirlas. Los fisioterapeutas nos recuerdan algunas acciones cotidianas para mantenernos en buena salud. A veces olvidamos que la posición ideal es la que cambia a menudo. Y que la mejor silla es aquella de la que nos levantamos. Para aquellos que sufren dolores y molestias más graves, un seguimiento individual completa esta labor preventiva, que se extiende a todos los oficios del cuero y a todas las manufacturas. Porque el cuerpo está hecho para estar en movimiento y para permanecer así.


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