EL PLANETA

La caja naranja tiene muchos recursos

Redonda, rectangular o cuadrada, empaqueta corbatas, sombreros, botas, vajilla, joyas o bolsos. Los únicos que no consiguen deslizarse dentro de una de ellas son los muebles. La caja naranja la fabrican en Francia siete especialistas del cartonaje. Estética y robusta, sus cualidades hacen de ella un objeto icónico de pleno derecho. 
En general todos se rinden a su buen aspecto. Un cálido color de cítrico —no repertoriado en Pantone— convertido en el símbolo de la casa tras la II Guerra Mundial. Su aparición data de 1942, en un momento en que faltaron las cajas de cartón de color crema. El proveedor decidió utilizar lo que le quedaba. Era el color naranja. Desde entonces se han sucedido varias generaciones de cajas. Un coleccionista podría distinguirlas por el vigor de su tinte, por su grano, el logotipo, los filetes que corren por los bordes...
 No obstante, en la actualidad la auténtica modernidad de la caja es invisible a los ojos: sus materias primas éticas y un marcado por tinta al agua, no contaminante. El cartón proviene en un 100 % del reciclaje. El papel de seda que cubre el fondo de la caja y la bolsa naranja que la transporta proceden de bosques gestionados de forma sostenible. Esta exigencia, por la que gozan del certificado FSC, la hacen suya los especialistas del cartonaje y sus proveedores.


Más por descubrir

 

  • Diamantes éticos certificados

    Desde la extracción en las minas hasta la venta de las joyas en las tiendas Hermès, la filial de la casa dedicada a los diamantes se ajusta estrictamente al proceso internacional de Kimberley. En el momento de la compra se entrega al cliente un certificado en el que consta esta garantía ética.
     
  • El cuero, una materia preciosa

    Bolsos, sillas de montar, guantes, calzado, cinturones... no se podrían fabricar estos objetos Hermès sin cuero. Pero esta materia prima preciosa no siempre se utiliza en su totalidad. Artesanos y diseñadores de la maison imaginan sin cesar nuevas soluciones para reducir y valorizar los retales.
     
  • Con el fondo de carbono Livelihoods, la prioridad es para lo local

    ¿Y si el futuro del clima se jugara en un pequeño pueblo de Kenia, Indonesia o Perú, en vez de en las grandes cumbres internacionales? Los fondos de carbono de Livelihoods privilegian esta forma de abordar los problemas sobre el terreno. Los proyectos benefician a las poblaciones rurales al tiempo que compensan las emisiones de carbono de Hermès, socio desde 2012. El grupo acaba de renovar su compromiso por veinte años más.
     

Nuestra huella en...

  • Hermès emplea a 13 500 hombres y mujeres, de los cuales 4500 son artesanos, el oficio con mayor representación en la maison. Este país de lo manual se transforma y contrata constantemente. Formar, transmitir, desarrollar, garantizar el bienestar, la salud y la solidaridad... Nuestra ambición es acompañar a cada persona en su realización personal. 
  • Hermès pone todo su empeño en sublimar, a través de una veintena de oficios, los materiales más hermosos que nos ofrece la naturaleza. Los gestos de nuestros artesanos respetan los cueros, la seda, las telas, la madera, el cristal y los metales preciosos. Preservar, optimizar, revalorizar, trazar... Nuestro deber es hacer un uso perenne de estos recursos.
  • Hermès posee 41 manufacturas en Francia, de las 52 con las que cuenta, y tiene más de 300 tiendas en todo el mundo. La proximidad con los proveedores, los socios y los distintos territorios se cultiva sobre el terreno. Fertilizar, establecer redes, renovar, comprometerse… Nuestro papel como empresa ciudadana es crear vínculos duraderos.