Recomendaciones generales

Le recomendamos que guarde su reloj Hermès preferiblemente en el estuche en el que se lo entregamos, o bien en una caja especialmente diseñada para tal fin, como los estuches rotores (únicamente para relojes de cuerda automática). Si tiene varios relojes, procure que no estén en contacto directo para evitar que se produzcan daños estéticos. Guarde su reloj Hermès en un lugar bien ventilado y protegido de la humedad y el calor. Le rogamos que, en la medida de lo posible, evite la exposición prolongada del reloj a la luz solar directa o a una luz intensa; los rayos ultravioletas pueden modificar el color de la esfera, de las agujas y de la correa.
 

Mantenimiento periódico del movimiento

Al tratarse de un instrumento de precisión, el movimiento de su reloj Hermès debe someterse a revisiones periódicas y controles regulares de mantenimiento para que siga funcionando a la perfección. Los modelos mecánicos se deben revisar cada tres (3) años y los de cuarzo cada cinco (5) años.
 

Recomendaciones para modelos de cuarzo

Aunque no utilice su reloj Hermès con movimiento de cuarzo, la pila continúa alimentando el mecanismo. Si se deja puesta y se agota, el ácido del electrolito que contiene en el interior podría filtrarse en el movimiento y dañarlo. Para que esto no suceda, debe respetar los plazos de mantenimiento del reloj.
 

Mantenimiento de la estanqueidad

La estanqueidad de su reloj Hermès se ha probado y reajustado en caso necesario, con arreglo a las normas de fabricación de Hermès correspondientes a su modelo. La estanqueidad depende del ensamblaje hermético de la caja, el cristal y la corona, así como del mantenimiento correcto de las distintas juntas y uniones. Si su reloj Hermès está diseñado para su uso en el agua y lo sumerge a menudo, le recomendamos que revise las juntas de estanqueidad una vez al año. En caso de que lo introduzca en el agua del mar, es fundamental aclararlo con agua dulce y secarlo cuando se lo quite.
 

Exposición a campos magnéticos

Cada vez tenemos más campos magnéticos a nuestro alrededor que pueden afectar a la precisión de su reloj Hermès e incluso detenerlo, en cuyo caso se requiere la intervención de un relojero para desmagnetizar el reloj y todos sus componentes. No exponga bajo ningún concepto su reloj Hermès a un campo magnético potente (como, por ejemplo, un aparato de resonancia magnética o un microondas) y evite exponerlo de manera prolongada y a una distancia inferior a 10 cm de campos de menor intensidad (como teléfonos móviles, cierres magnéticos de bolsos o brazaletes, frigoríficos o dispositivos electrónicos).
 

Golpes

Si su reloj Hermès recibe un golpe fuerte y repentino mientras practica un deporte como el golf, se le cae accidentalmente al suelo o recibe un impacto en la caja, no solo se puede dañar exteriormente, sino que su mecanismo también puede verse afectado. El mecanismo contiene piezas de un diámetro inferior a una décima de milímetro cuyos daños pueden no apreciarse a simple vista, pero sí afectar al funcionamiento de su reloj Hermès.
 

Choque térmico

La temperatura óptima para su reloj Hermès oscila entre los 0 y 50 °C (32 y 122 °F).
– La exposición prolongada a temperaturas bajo cero (por debajo de 32 °F) puede afectar al funcionamiento (generalmente, genera un retraso).
– La exposición prolongada a temperaturas por encima de los 50 °C (122 °F) también puede alterar el reloj y, por tanto, debe evitarse.
 

La pátina de la piel

Hermès, en su voluntad de preservar la autenticidad y el tacto único de sus correas de piel, da a sus pieles un tratamiento lo más natural posible. Con el paso del tiempo, y gracias a que no llevan una protección excesiva, las correas adquieren una pátina regular que constituye una de las características estéticas de los artículos de piel de Hermès.
Este gran respeto por la calidad hace que las correas sean más sensibles a las salpicaduras de agua y a la humedad ambiental. Se desaconseja llevar un reloj Hermès con correa en piel cuando se practiquen actividades deportivas. En tales casos, es recomendable usar una correa en caucho o un brazalete metálico.