Mantenimiento | Hermès

El cuidado de su piel Hermès

La piel Hermès

Acaba de comprar un artículo en piel Hermès y queremos darle las gracias. Confeccionado con paciencia por artesanos apasionados y exigentes, puede durar toda la vida con un cuidado adecuado. Como materia viva que es, la piel evoluciona, se vuelve flexible y se patina con el paso del tiempo. Hermès utiliza únicamente piel plena flor, trabajada de tal forma que deja entrever su grano y sus características naturales: arrugas, venas y poros. Lejos de ser imperfecciones, estos matices revelan una gran "transparencia" de la piel, garantía de su calidad y de su capacidad para envejecer bien.
Las piezas metálicas –placas, cierres, candados, cerraduras, remaches, hebillas–, llamadas "herrajes" en marroquinería, son en su mayoría piezas exclusivas de Hermès. Normalmente, están elaboradas en latón pulido a mano y bañadas en oro fino, paladio o permabrass. Para ayudarle a convertir su artículo en piel Hermès en un compañero fiel y fiable con el paso del tiempo, le invitamos a leer con atención los siguientes consejos de uso.
 

Protéjalo de las inclemencias climáticas

La piel es sensible a los elementos naturales: el agua, las materias grasas, el calor, la luz, y el exceso de humedad o de sequedad. Protéjala de la exposición prolongada a la luz o al calor intenso (sol directo, detrás de un ventanal, encima de un radiador…), que podrían alterar su color. En caso de contacto con agua, seque la piel inmediatamente con un paño suave y no afelpado: así, evitará la formación de marcas o de burbujas al secarse.
 

Evite los encuentros desafortunados

Algunos materiales pueden marcar la piel de forma permanente: la tinta (rotuladores y bolígrafos), los productos grasos (maquillaje y barra de labios), el perfume o los productos que contienen alcohol. De la misma manera, un contacto continuado con tejidos en bruto o de color oscuro podrían alterar las pieles más claras. Por último, su forma permanecerá intacta si evita que sufra sobrecargas o contenidos inadecuados.
 

Ofrézcale vacaciones frecuentes

Para conservar intacta su belleza original, su artículo en piel Hermès necesita periodos de descanso. Cuando no lo utilice, ofrézcale las mejores condiciones de conservación: en un lugar seco, un entorno templado y resguardado de la luz, preferentemente en su caja o su funda de protección original. Para conservar su silueta, llénelo de papel de seda o plástico de burbujas y cierre sus cremalleras y cinchas. No se recomienda la utilización de saquitos antihumedad, puesto que resecan la piel.
 

Dele el cuidado adecuado

Los productos de cuidado corrientes no son adecuados para la piel Hermès. No se encargue del mantenimiento en casa, ya que corre el riesgo de dañar la piel. La opción más acertada sería confiarlos regularmente a los artesanos de Hermès, para una limpieza conforme a las reglas del oficio. En caso de duda o de pregunta, póngase en contacto con el servicio de posventa de Hermès. Mimándolo así, su artículo en piel Hermès se volverá más hermoso y adquirirá carácter con el paso del tiempo.