La pequeña historia

"Este caballo no es una criatura, sino una construcción: está dibujado, ensamblado. Su cabeza aparece de perfil, como si de un retrato del Renacimiento se tratara. Hecho de paneles sucesivos recortados, presenta un volumen complejo, curvo, ondulado y casi líquido. Un trazo infinito ha dibujado los paneles, pasando imperceptiblemente del caballo al marco y del marco al caballo. Otra mirada, sin embargo, descubre un motivo horizontal, una 'vista de pájaro': es un paisaje esbozado por un relieve de colinas —el caballo— rodeadas de agua. Las líneas se han convertido en curvas de nivel, como las terrazas de arroz en Oriente o como si el agua las hubiese dibujado una tras otra al retirarse. Es un caballo-paisaje".

El compañero ideal