La pequeña historia

¡Brides de Gala! Uno de los diseños Hermès más emblemáticos. En 1957, Robert Dumas trabaja con Hugo Grygkar. Coloca en el suelo, cara a cara, dos bridas, en toda su suntuosidad, y la evidencia es clara: la composición es perfecta, con una sobriedad sin igual, el carré cobra vida. Después, aparece el talento de una "mano", de esas que adora la Maison, precisa y sutil. Este carré pone de manifiesto tanto el savoir-faire inicial de la Maison –talabartero, guarnicionero–, su predilección por lo bello, lo útil y lo duradero, y la importancia de un título cuya sonoridad breve evoque, como observaba Jean-Louis Dumas "los deslumbrantes atuendos de gala".

El compañero ideal