La pequeña historia

Su amor por la naturaleza y los animales inspira a Laurence Bourthoumieux numerosas composiciones. En esta ocasión, una auténtica pajarera al aire libre nos transporta a un universo alegre y colorido, una selva tropical donde aves, árboles y flores viven en armonía. Algunos tucanes, fácilmente reconocibles gracias a sus imponentes picos, son testigos de este revuelo iridiscente. Los guacamayos, reconocidos por la belleza de su plumaje y por sus extraordinarias dotes de imitación, viven en grupo y son fieles a sus parejas. Los más grandes, llamados "jacinto", pueden alcanzar un metro de envergadura en su madurez. Loros, cotorras y quetzales, cuyo nombre procede el vocablo "quetzalli", que significa "hermosa pluma", se reparten entre el cielo y los árboles, mientras que los colibrís polinizan numerosas especies de las bien llamadas pasifloras, "flores de la pasión", con corolas trazadas con delicadeza. Filodendros, lianas de llama y cerezos de Brasil en flor subliman este universo de ensueño.

El compañero ideal